RaboResearch advierte sobre la creciente volatilidad y la necesidad de insumos alternativos en la alimentación acuícola
La industria acuícola mundial enfrenta un desafío significativo debido a la escasez proyectada de ingredientes marinos esenciales, como la harina y el aceite de pescado, que son pilares fundamentales en la formulación de alimentos para especies de alto valor como salmones, crustáceos y peces marinos. Según un informe de RaboResearch, esta escasez podría comenzar tan pronto como en 2028, con un déficit que se intensificará a lo largo de la próxima década, afectando la estabilidad del sector y su capacidad de crecimiento.
El informe destaca que la producción mundial de estas especies crecerá a una tasa anual compuesta del 3% entre 2024 y 2033, lo que implica un aumento de 12 millones de toneladas. Sin embargo, la oferta de harina y aceite de pescado se mantendrá estancada, en parte debido a factores climáticos como el fenómeno de El Niño, que afecta la pesca de anchoveta peruana, un proveedor clave que representa cerca del 20% de la oferta mundial. Esta situación genera una alta volatilidad en los mercados globales y un déficit estimado de 20.000 toneladas métricas de aceite de pescado para el año 2025.
Frente a este escenario, el informe subraya la urgencia de adoptar fuentes alternativas y novedosas de alimentación acuícola para garantizar la resiliencia y viabilidad a largo plazo del sector. La diversificación de insumos es clave para reducir la dependencia de recursos limitados y mitigar los riesgos asociados a disrupciones climáticas y de suministro. En este contexto, empresas como TSA Chile están impulsando soluciones innovadoras y sostenibles para la alimentación agropecuaria, contribuyendo a enfrentar estos desafíos y apoyar el desarrollo del sector acuícola y agroalimentario en general.